King / Rey

King-Administration: “Keep watch over yourselves and over the whole flock of which the Holy Spirit has appointed you overseers, in which you tend the church of God that he acquired with his own blood” (Acts 20:28). The word “administration” comes from two Latin words, ad (for) and ministrare (to minister/ministry). Thus, to be an administrator is to be one who is entrusted with the goods and assets of ministry. At our baptism, each of us is entrusted with the spiritual and temporal treasures of the Church; our grounds and our buildings, our school and our parish, our money and our talents, our families and our children. All these things have been commended to our care so that the Church may “pursue her proper purposes” for the sake of the Gospel.8 Through the Holy Spirit’s gift of prudence, St. Mary Catholic Church & School will be a kingly people administering the goods of the Church responsibly and wisely for the salvation of souls.

8 Code of Canon Law, Can. 1254 §1.

Rey – Administración: ” Velen por ustedes, y por todo el rebaño sobre el cual el Espíritu Santo los ha constituido guardianes para apacentar a la Iglesia de Dios, que él adquirió al precio de su propia sangre.” (Hechos 20, 28). La palabra “administración” viene de dos palabras latinas, ad (para) y ministrare (ministrar/ministerio). Por lo tanto, ser administrador es ser aquel a quien se le han confiado los bienes del ministerio. En nuestro bautismo, se nos confían a cada uno de nosotros los tesoros espirituales y temporales de la Iglesia; nuestra propiedad y nuestros edificios, nuestra escuela y nuestra parroquia, nuestro dinero y nuestros talentos, nuestras familias y nuestros hijos. Todas estas cosas han sido encomendadas a nuestro cuidado para que la Iglesia pueda “buscar sus propios propósitos” por el bien del Evangelio.8  A través de la prudencia, que es don del Espíritu Santo, la Iglesia y Escuela Católica de St. Mary será un pueblo real administrando los bienes de la Iglesia de manera responsable y sabia para la salvación de las almas.

Codigo del Derecho Canonico, Can. 1254 §1.

Prophet / Profeta

Prophet-Evangelization“Go, therefore, and make disciples of all nations, baptizing them in the name of the Father, and of the Son, and of the Holy Spirit, teaching them to observe all that I have commanded you” (Matt. 28:19-20). These final words spoken by Christ to His Apostles constitute the heart of the Church’s enthusiasm to bring all people to the truth of the Gospel. Every human person has the right to hear and experience the mercy and love of God. “Hence the mission of evangelization, a continuation of the work desired by the Lord Jesus, is necessary for the Church: it cannot be overlooked; it is an expression of her very nature.”1 Thus, “all the baptized, whatever their position in the Church or their level of instruction in the faith, are agents of evangelization”; we are all missionary disciples.2 Through the Holy Spirit’s gift of zeal, St. Mary Catholic Church & School will be a prophetic people seeking always and everywhere to share the joy of the Gospel through a personal witness of Christ’s merciful love as “spirit-filled evangelizers.”3

1 Pope Benedict XVI, Ubicumque et Semper.

2 Pope Francis, Evangelii Gaudium, 120.

3 Ibid., 259-262.

Profeta – Evangelización: “Vayan, y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos, bautizándolos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a cumplir todo lo que yo les he mandado” (Mt. 28, 19-20). Estas últimas palabras pronunciadas por Cristo a sus Apóstoles constituyen el corazón del entusiasmo de la Iglesia por llevar a todos los pueblos a la verdad del Evangelio. Toda persona tiene derecho a escuchar y experimentar la misericordia y el amor de Dios. “De ahí, la misión de la evangelización, una continuación de la obra deseada por el Señor Jesús, es necesaria para la Iglesia: no se puede pasar por alto; es una expresión de su propia naturaleza”.5  Así, pues, “todos los bautizados, cualquiera que sea su posición en la Iglesia o su nivel de instrucción en la fe, son agentes de evangelización”; todos somos discípulos misioneros.6  A través del celo, que es don del Espíritu Santo, la Iglesia y Escuela Católica de St. Mary será un pueblo profético buscando siempre y en todas partes compartir la alegría del Evangelio a través de un testimonio personal del amor misericordioso de Cristo como “evangelizadores llenos del Espíritu”.7

5 Papa Benedicto XVI, Ubicumque et Semper.

6 Papa Francisco, Evangelii Gaudium, 120.

Ibid., 259-262.

Priest / Sacerdote

Priest-Liturgy: “Like living stones, you are being built into a spiritual house, a holy priesthood, offering spiritual sacrifices acceptable to God through Jesus Christ” (1 Pet. 2:5). The first responsibility of the Church is sacrifice from the Latin sacra-faceremeaning “to make holy”. Jesus established the Church as the sacramental sign of creation’s redemption called to continue His work of sanctification in the world. Nowhere is this work of sanctification accomplished more readily than the sacred liturgy, especially the Holy Eucharist. The Eucharist is the “source and summit” of Christian life.3  “Consequently the gaze of the Church is constantly turned to her Lord, present in the Sacrament of the Altar, in which she discovers the full manifestation of his boundless love.”4 The beauty, solemnity and reverence of liturgy must be the primary focus of any community which calls itself Christian. If the liturgy of a parish is properly practiced, then all other endeavors will be rightly ordered and abundantly blessed. Through the Holy Spirit’s gift of piety, St. Mary Catholic Church & School will be a priestly people who foster an environment where Christians can encounter the holiness of God and participate in His ministry of sanctification through the sacred liturgy.

3  Second Vatican Council, Lumen Gentium, 11.

4  St. John Paul II, Ecclesia de Eucharistia, 1.

Sacerdote-Liturgia: “Como piedras vivas, son edificados como una casa espiritual, para ejercer un sacerdocio santo y ofrecer sacrificios espirituales, agradables a Dios por Jesucristo” (1 Ped. 2,5). La primera responsabilidad de la Iglesia es el sacrificio, del latín sacra-facere que significa “hacer santo”. Jesús estableció la Iglesia como la señal sacramental de la redención de la creación, llamada a continuar Su obra de santificación en el mundo. Esta obra de santificación se realiza más definitivamente en la sagrada liturgia, especialmente en la Sagrada Eucaristía. La Eucaristía es la “fuente y cumbre” de la vida cristiana. 3 “Consecuentemente, la mirada de la Iglesia se dirige constantemente a su Señor, presente en el Sacramento del Altar, en el cual descubre la manifestación plena de su amor sin límites”.4  La belleza, la solemnidad y la reverencia de la liturgia deben ser el foco principal de cualquier comunidad que se denomina cristiana. Si la liturgia de una parroquia es practicada apropiadamente, todos los demás esfuerzos serán ordenados correctamente y bendecidos abundantemente. A través de la piedad, que es don del Espíritu Santo, la Iglesia y Escuela Católica de St. Mary será un pueblo sacerdotal que promueve un ambiente donde los cristianos pueden encontrar la santidad de Dios y participar en su ministerio de santificación a través de la sagrada liturgia.

3 Concilio Vaticano II, Lumen Gentium, 11.

4 San Juan Pablo II, Ecclesia de Eucharistia, 1